24 de julio

 Nuestra última mañana en Azores la dedicamos a visitar Lagoa, a la que no la hemos dedicado nada de tiempo. Nos acercamos caminando a la Iglesia Matriz de Lagoa y al cercano Convento de los Franciscanos, donde, aparte del convento, que no tiene ningún interés por dentro, han montado una especie de museo de belenes local (entrada 2€). En mi opinión, prescindible.

Nuestro traslado de Azores a Lisboa es mucho menos problemático que a la ida, y el viaje, tranquilo. El problema llega al intentar contratar un Uber para ir al hotel, ya que el conductor nunca aparece. En su lugar, pedimos un Bolt, que, además, tienen una oferta (hasta el 29 de septiembre) en la que te hacen un 70% de descuento en el primer traslado (código OLALISBON).