Hoy le dedicamos el día a una de las grandes atracciones turísticas de la isla, el conjunto de lagunas de Sete Cidades. Para ello volvemos a la Lagoa do Canario, donde estuvimos el primer día, y cogemos el camino que va a la izquierda de la lagoa. En 15 minutos nos conduce al primero de los miradores sobre Sete Cidades, el mirador de Grota do Inferno. La excursión es muy sencilla y de hecho la podíamos haber realizado sin problemas -de haberlo sabido- el primer día.
A partir de ahí continuamos el camino en coche. Nuestra primera parada es el mirador Vista do Rei. Este es el mirador por excelencia sobre las lagunas de Sete Cidades. Hay un parking, normalmente abarrotado, llegando a mano izquierda. Si se continua por detrás del hotel abandonado (donde mucha gente se cuela para hacer fotos) hay otro parking, más grande y menos frecuentado.
Desde ahí continuamos con el coche hasta el mirador de Cerrado das Freiras, para tener otra perspectiva de las lagunas. Desde este mismo mirador, continuando un poco carretera abajo, existe otro mirador más (mirador de la Lagoa de Santiago) desde el cual parte una ruta de senderismo. Terminamos la ruta en la localidad de Sete Cidades. Buscamos un sitio para comer y acabamos en el restaurante Lagoa Azul que, a pesar de ser un buffet libre -17€ por persona- no estaba nada mal.
Después de comer y de descansar un poco en el Parque da Casa, situado junto a las lagunas, volvemos a coger el coche para ir hacia Mosteiros, una localidad costera donde se pueden ver unas formaciones rocosas -volcánicas- en el agua. De ahí, vamos al mirador de Escalvado, para tener otra perspectiva de la costa norte. Acabamos la excursión dándonos un baño en las -supuestas- aguas termales de Ferraría. Hay dos parkings, uno en la parte superior y otro muy amplio en la inferior, a pie de playa, es recomendable llegar a éste último. La playa, en mi opinión, tenía demasiada afluencia, están mejor las piscinas naturales de Lagoa.
